Trabajadores
Agrícolas
Papel de
Posición
Conferencia Católica de la Florida
Nuestros
Principios: la Dignidad Humana y el Bien Común
Cada vida humana es sagrada y el respeto para con la dignidad humana
requiere el acceso a necesidades tales como una vivienda decente, al
alimento, a la educación, al descanso, y al cuidado médico. La dignidad
humana también requiere el derecho a un salario con cual ganarse la vida y
el derecho de organizarse para tomar parte colectiva en las decisiones que
afectan sus empleos.
Desde que cada ser humano es valorizado y desde que el fuerte es capaz de
proteger su propia dignidad humana, nosotros juzgamos a la sociedad por el
modo en que trata a los pobres o de otro modo vulnerable.
Valorizamos la contribución que los empresarios hacen al bien común.
Procuramos equilibrar las necesidades de dueños de negocios con la
prioridad que todo individuo tenga fácil acceso a oportunidades con que
lograr su propio enriquecimiento humano.
Como los obispos de nuestra nación indicaron en 1986: “juzgamos cualquier
sistema económico por lo que hace para y con las personas y por cómo
permite que todos tomen parte en el. La economía debe servir a las
personas, no las personas a la economía.”
El Bien Común y la Economía de la Florida
La agricultura es una industria multi-billonaria en la Florida, empleando
a decenas de millares de cultivadores, trabajadores de terreno,
contratistas, suplidores, expedidores, detallistas, y otros. El sector
agrícola en la economía de nuestro estado es vulnerable tanto al clima
como a los mercados altamente competitivos. Así como las barreras
arancelarias se reducen, la competencia global por los productos agrícola
de la Florida aumenta. Al reconocer los desafíos que encaran los
cultivadores y reconociendo también su contribución social, nosotros
creemos que su progreso no necesita — y no debiera – venir a costa de
trabajadores en los campos.
Las condiciones en la Florida que Socavan la Dignidad Humana
Los trabajadores agrícolas en la Florida están entre los más pobres y
menos asegurados en el estado, trabajando en una de las más peligrosas e
inseguras ocupaciones. Su más básica dignidad humana es abusada por: la
falta de respeto y la discriminación en el trabajo y en la comunidad; la
falta de vivienda económica y decente; la exposición a toxinas; y la débil
aplicación de leyes existentes como la seguridad en el lugar de trabajo
y otros estatutos de la labor.
A pesar de su agotador trabajo, la mayoría de los trabajadores agrícolas
viven por debajo del nivel de pobreza. En términos reales los sueldos son
significativamente más bajos que hace veinte años. ¿Por qué? El cambio
económico global empuja a personas desempleadas a emigrar como único medio
para sobrevivir y sostener sus familias. Los empleadores locales son
felices empleando a inmigrantes para hacer el trabajo manual más difícil.
Los recién llegados, no familiarizados con sus derechos y temerosos a la
deportación, se someten a ultrajes y caen como presa fácil ante el
inescrupuloso. Los compradores en grandes cantidades – mayoristas – tales
como gigantes cadenas de supermercados y restaurantes, buscan los precios
más bajos por parte de los granjeros, sin importarles si esos precios
permiten el pago de apenas un sueldo justo.
Pero los niveles del sueldo son sólo parte del problema. La inseguridad en
el trabajo, leyes y prácticas discriminatorias afectan aún más los
ingresos de la casa. Por ejemplo, un inmigrante sin documentos paga
impuestos de empleo e ingresos, pero es inelegible para la mayoría de los
créditos que ofrece el impuesto federal y para ayudas de bienestar social,
incluyendo el Seguro Social. El clima y las temporadas en la agricultura
causan desempleo periódico, pero los trabajadores a menudo no califican
para la compensación de desempleo. La ley federal no protege la
organización del trabajo del campo. Los beneficios del trabajo son raros.
A veces trabajadores, careciendo de conexiones o de la capacidad de
oponerse, simplemente no cobran.
Nuestro Enfoque
La Iglesia Católica trabaja para desarrollar un consenso que promueva un
cambio significativo. Buscamos un sistema agrícola que promueva el respeto
para con el trabajador y la dignidad del trabajo en el campo; que proteja
los derechos humanos de todos en nuestra sociedad, sin importar la
ciudadanía; que asegure la disponibilidad de comida sana y económica para
los consumidores; que promueva el bienestar económico general; que sea
ambientalmente sostenible; y que proteja un rendimiento justo de la
inversión y la recompensa por el trabajo para todos aquellos involucrados
en la agricultura.
Sostenemos los esfuerzos para reducir la deuda, los riesgos de la salud,
la violencia, y la coerción en el lugar de trabajo y nuestras comunidades.
Trabajamos para lograr políticas que a la misma vez que valorizan la
seguridad y las reglas de ley, también reconocen que los inmigrantes y sus
niños con demasiada frecuencia son atrapados entre la economía global y el
duro sistema burocrático y discriminatorio. Preferimos la reforma de la
inmigración a políticas cuyo efecto es castigar a personas de bien quienes
buscan el trabajo y la dignidad.
Políticas Consistentes con Nuestros Principios
-
el derecho a
saber acerca de pesticidas en el lugar de trabajo agrícola;
-
el acceso a
servicios de salud de calidad;
-
mecanismos para
asegurar que los trabajadores agrícolas reciban su paga completa y para
disuadir peonaje de deuda, especialmente cuando se deriva del tráfico de
seres humanos;
-
pago de
matriculas para la enseñanza como residentes del estado para estudiantes
graduados de preparatorias de la Florida, sin importar posiciones de
inmigración;
-
el acceso a
licencias de conducir y asegurar otras formas de identificación sin
importar posiciones de inmigración;
-
el aumento de
fondos dedicados para asegurar una vivienda económica y decente para
trabajadores agrícolas;
-
la aplicación
más amplia de regulaciones de seguridad en el lugar de trabajo,
transporte y vivienda, con el respeto debido acerca a los costos de
dicha aplicación;
-
el derecho de
organizarse y trato colectivo para tomar parte en las decisiones que
afectan sus empleos;
-
la reforma de
leyes federales de inmigración, incluyendo nuevas medidas de
legalización.